Un amagüestu de cine
Un amagüestu de cine
10/11/25
Érase una vez… un tiempo en el que la gente se reunía para soñar. Soñaban en lugares oscuros, con una gran pantalla iluminada… donde las historias cobraban vida. Era la época del cine…
Pero hace muchos, muchos años, cuando el mundo pasaba hambre y las monedas escaseaban, el cine era algo más que una película. Era un refugio.
Allí, entre risas y lágrimas, las palomitas doradas llenaban los estómagos y calentaban los corazones. Pequeños granos de maíz… que al saltar, entre pequeños chasquidos, se convertían en un tesoro dorado..
Ese mismo chasquido viajaba con el viento, cruzando mares y montañas… hasta llegar aquí, a nuestra tierra. Porque en Asturias, cuando el frío acaricia los valles y los días se vuelven cortos, otro tesoro dorado espera bajo las hojas.
No venía del maíz, sino del bosque. Caía de los árboles al suelo con un ¡ploc! y escondía en su interior un secreto calentito y delicioso: la castaña.
Las manos se manchaban de hollín, las plazas olían a humo y a fiesta. Era tiempo de Amagüestu. Tiempo de compartir, de reír, de llenar la panza y el corazón.
Y esas castañas, como las palomitas del cine, también contaban historias. Historias de pueblos, de abuelos, de días fríos y meriendas calientes.
Historias que nacen de un árbol muy nuestro, muy asturiano…el cabornu, el árbol que guarda en sus ramas los secretos del bosque.
Secretos que murmuran con el viento, como las historias que esconde una sala de cine cuando se apagan las luces. Ambos guardan silencios que hablan, sombras que cuentan, luces que despiertan emociones.
Porque, igual que el cabornu protege sus frutos hasta que llega el momento de abrirse, el cine también cuida sus historias, esperando el instante justo para compartirlas y hacerlas brillar.
Dicen que, si guardas silencio, el cabornu susurra sus secretos al oído de quien se atreve a escucharlo… ¿Os imagináis adentraros en uno, sentir su corteza, su olor a bosque, su abrazo antiguo? Tal vez dentro de él os espere una historia… una historia nacida de la tierra asturiana, de las castañas, de la magia del cine… y de vosotros.
Porque el cine y el cabornu tienen algo en común; ambos guardan historias que merecen ser contadas.
PINCHA EN ENLACE Y DISFRUTA DEL VIDEO
