Caleyando por Llanes
16/06/25
Como quien sigue el murmullo del mar entre montañas, nuestro alumnado emprendió su última aventura del curso: una excursión a la villa marinera de Llanes, donde las olas cuentan historias antiguas y el arte se funde con las piedras.
Fue el cierre perfecto para nuestro proyecto educativo “Caleyando por Asturias”, un viaje de descubrimiento que, a lo largo del año, nos llevó por sendas, palabras y paisajes que forman el alma de esta tierra. Y no podía haber mejor destino final que esta joya del oriente asturiano, donde la historia, la cultura y la belleza natural se abrazan como viejos amigos.
Al llegar, nos recibieron los Cubos de la Memoria, gigantes de hormigón convertidos en lienzos por el artista Agustín Ibarrola. Frente a ellos, los niños y niñas se detuvieron en silencio, como si intentaran descifrar los colores del mar y los secretos de los barcos pintados en cada trazo. Era arte, era puerto, era memoria viva.
Subiendo por caminos de piedra, nos encontramos con el antiguo Fuerte, custodio de tiempos pasados. Allí, entre cañones dormidos y viento salado, el grupo imaginó corsarios, navegantes y defensores de una villa que siempre miró al mar sin miedo. Fue como abrir una ventana al pasado, una lección sin pizarras ni libros, solo cielo azul y horizonte.
El paseo continuó entre callejuelas de sabor medieval, fachadas que hablaban de otras épocas, y la alegría contagiosa de quienes saben que el final del curso también puede ser un comienzo. En la playa del Sablón, el Cantábrico nos acarició los pies y el corazón. Allí jugamos, reímos y soñamos, con el rumor de las olas como banda sonora.
Esta excursión no fue solo un viaje. Fue un regalo. Una despedida luminosa, cargada de aprendizajes y emociones. Fue el broche dorado a un año de caminos compartidos, de palabras en asturiano, de historias contadas al calor del aula y la amistad.
Llanes nos despidió como se despide un buen amigo: con la promesa de que volveremos. Porque cuando se "caleya" con el corazón abierto, como hemos hecho durante este proyecto, el viaje nunca termina del todo.
