Entre las finalidades de la intervención logopédica podemos encontrar la prevención de las dificultades en los procesos de adquisición del lenguaje; la evaluación integral de la comunicación humana (verbal y no verbal), teniendo en cuenta los trastornos del habla y/o del lenguaje (hablado o escrito, tanto en la dimensión comprensiva como en la expresiva); los problemas adquiridos una vez asentado el lenguaje; el diagnóstico diferencial y su pronóstico; así como el tratamiento más adecuado para subsanar, en la medida de lo posible, las deficiencias detectadas. Del mismo modo, debemos intervenir, además, en el ámbito familiar informando, asesorando, apoyando y buscando la ayuda que facilite la generalización de lo aprendido en el aula de A.L.

