Aula Naturaleza. Costa occidental

Los alumnos de los grupos 3º E y F participan en las actividades de la tercera salida de campo de nuestra X Aula de la Naturaleza "Xiblu`18". En esta ocasión se visitan los espacios naturales: Paisaje protegido de la Costa Occidental, la Reserva Natural Parcial Playa de Barayo  y los Monumentos naturales de playa de Frejulfe y Cascadas de Oneta.

Finales de mayo y seguimos en tiempo de agua en el país del agua. La mañana muestra mejores expectativas, pero a medida que avanza el día la pertinaz lluvia nos acompaña durante una buena parte  de la jornada. El bosque de rivera en el cuadaloso río Uncín nos conduce hacia la simbólica albufera y sobre la barra sedimentaria contemplamos las hoy sosegadas aguas del Cantábrico de la Concha. Identificamos algunas algas recogidas en el pedrero y nos encaminamos al concejo valdesano.

Barayo se nos muestra cambiado. Se han talado lo pinos plantados hace años para fijar las dunas litorales. Es espacio dunar se nos muestra en todo su explendor. Fijamos nuestra atención sobre la dunar vegetación, identificamos algunas de las especies más representativas y analizamos las adaptaciones evolutivas que les permiten sobrevivir en espacio tan hostil. Buscamos en el roquedo ejemplares del manjar gastronómico que crece a la roca pegado aprovechando la baja mareal y calados por la incesante lluvia nos protegemos en la oquedad pétrea para dar cuenta de las ligeras viandas. Atravesamos la vega inundada por el serpeante sendero que nos introduce en el bosque mágico buscando la costera rasa desde cuyo mirador contemplamos la vista del estuario, grabando la imagen en el rincón de los espacios siempre añorados.

Atravesamos la siempre encantandora localidad de Puerto de Vega, recordamos a Jovellanos y a Juan P. Villamil, para asomarños al acantilado mirador desde el que contemplar el grisáceo arenal a poniente de la desembocadura del Frejulfe. Tras pasar por la villa naviega ascendemos hasta la localidad de Oneta donde el agua nos ha preparado un espectáculo grandioso. La rugiente espuma se precipita desde el crestón cuarcítico, llenando el aire de ese  frescor, de ese mágico ambiente que sólo podemos encontrar en lugares con un encanto especial que nos hace comprender el "paraiso" que habitamos y que tanto debemos esforzarnos por preservar.