Nuestra localidad
El C.P. Valdepares se encuentra en el concejo de El Franco, en una zona costera bien comunicada por carretera. Esta ubicación facilita el acceso a otras localidades cercanas, aunque tradicionalmente la carretera N-634 ha supuesto una barrera dentro del propio entorno, al dividir los principales núcleos de población. En la actualidad, la puesta en funcionamiento de la Autovía del Cantábrico ha reducido notablemente el tráfico en esta vía, mejorando la seguridad y la movilidad en la zona.
La cercanía a núcleos de población como La Caridad, Navia, Tapia de Casariego o Ribadeo hace que gran parte de la actividad comercial y de ocio se desarrolle en estas localidades. En el entorno más próximo se dispone de algunos servicios básicos, aunque limitados, propios de un medio rural.
Desde el punto de vista económico, la zona ha experimentado una evolución en las últimas décadas. Las actividades tradicionales, como la agricultura y la ganadería, han ido perdiendo peso, dando paso a ocupaciones vinculadas al sector secundario y, especialmente, al sector servicios. La cercanía del Hospital de Jarrio y la existencia de pequeñas iniciativas industriales y empresariales en la zona han contribuido a diversificar el empleo.
En este contexto, se observa también una creciente incorporación de la mujer al mercado laboral, especialmente en ámbitos relacionados con la industria alimentaria y los servicios de atención a las personas.
La población presenta, en general, un nivel socioeconómico medio. La mayoría de las viviendas cuentan con los recursos básicos, y es cada vez más habitual el acceso a medios tecnológicos y conexión a Internet, lo que favorece la integración del alumnado en entornos digitales.
Durante los meses de verano, la población aumenta de forma significativa debido a la llegada de personas que mantienen aquí su segunda residencia, lo que aporta dinamismo al entorno.
Este contexto rural, cercano y accesible influye directamente en la vida del centro. El C.P. Valdepares mantiene una relación estrecha con su entorno, aprovechando los recursos disponibles y participando en la vida de la comunidad. Proyectos como el huerto escolar ecológico, las actividades vinculadas a hábitos de vida saludable o la participación en iniciativas locales permiten integrar el aprendizaje en situaciones reales y cercanas al alumnado.
Asimismo, el tamaño del centro y la realidad del entorno favorecen una atención más individualizada y una convivencia positiva, en la que la colaboración entre familias, alumnado y profesorado resulta fundamental.
